Prólogo del Catálogo del Archivo de la Universidad de la República
(1827 - 1885)


Hace ya algunos años, con motivo de uno de sus frecuentes viajes al Río de la Plata, el historiador argentino Tulio Halperín se refirió, en una entrevista periodística, a los cambios en la metodología de los estudios históricos enfocados desde la perspectiva posmodemista. A su modo de ver, "la historia que se practica actualmente refleja esas crisis de la posmodemidad en ciertos aspectos muy característicos. Es una historia que se podría llamar descentrada. Es decir no tiene un protagonista central, no tiene un tema central. Se abre en un abanico de historias posibles que no es sólo un abanico de historias temáticas, pero sí de perspectivas para organizar la realidad histórica. ..y cada uno de ellos tiene una ambición de totalidad" haciéndolos aparentemente incompatibles, lo que ha llevado a una "situación paradojal", porque no desaparece la historia como disciplina. ..sino la fe que fundamenta ciertas maneras de hacer historia".

Pese a esas posturas ya estos cambios la historia no ha desaparecido, sino por el contrario ha generado miradas "mucho más focalizadas hacia aspectos de la realidad que hasta ayer no se veían o se veían de manera desenfocada. Esto no significa que el investigador del pasado no necesite recurrir a la multiplicidad de fuentes con que siempre se ha manejado y que de ninguna manera esa necesidad ha desaparecido, sino por el contrario -dice Halperín- sigue siendo cada vez más imprescindible "la necesidad del trabajo prolongado en archivos y bibliotecas", y señala la importancia que tiene que esos repositorios estén ordenados y catalogados para permitir y facilitar el acceso fructífero de los investigadores a los mismos (1).

¿Por qué recurrimos a estas reflexiones de un historiador eminente en el panorama latinoamericano? Nos ha parecido oportuno mencionarlas porque aportan una opinión muy autorizada para comprender la importancia del trabajo emprendido desde el Rectorado de la Universidad de la República para posibilitar la consulta pública de un importante repositorio, como lo es el de la UDELAR, y rescatarlo a la vez para los investigadores mediante el empleo de técnicas actualizadas de la archivología cuyo manejo, importa destacar, se adquiere por los estudiantes que se forman en una de las Escuelas de nuestra Universidad estatal y se están aplicando a un archivo como el de la Universidad de la República, que contiene un trascendente y variado caudal documental.

Cuando en 1949 nuestra Universidad conmemoró el primer centenario de su instalación, el Consejo Universitario, bajo el rectorado del Dr. José Pedro Varela, encomendó al Instituto de Investigaciones Históricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias -recién creado bajo la dirección del Dr. Emilio Ravignani-la publicación de una serie documental que Ravignani denominó Documentos para la Historia de la República O. del Uruguay. I, Cultura.

En el primer tomo aparecido se publicaron las actas del Consejo Universitario (1849-1870). En la introducción de dicha obra, el Dr. Felipe Gil entonces secretario de la Universidad, incluyó algunas apreciaciones que creemos de interés recordar, porque puntualizan la importancia de aquel archivo, no como una simple colección papelística, sino porque a partir de los miles de documentos allí conservados, se pueden abordar diversos temas, desde renovadoras y originales perspectivas. Decía Felipe Gil: "Todos cuanto se han ocupado de investigar los orígenes de la enseñanza superior en el Uruguay han tropezado con el obstáculo que representa la carencia de antecedentes o su disposición a través de numerosos archivos u oficinas; también muchos de esos papeles se han extraviado y aún suele suceder que acontecimientos importantes queden registrados en someras referencias, que hacen difícil valorarlos o comprenderlos en su justa dimensión. Ante la pobreza de los archivos hay que recurrir a otras fuentes. ..y la labor del estudioso en tales condiciones y con tan precarios elementos, llega a hacerse ímproba y concluye por enfriar los entusiasmos de las experiencias iniciales. Es tal vez esta la razón por la cual llegamos al centenario de la Universidad sin que hasta la fecha se haya escrito la historia de nuestra primera institución de cultura. ..Al culminar este primer siglo se hace necesario volver hacia atrás la mirada para ensayar un juicio valorativo, para justipreciar la labor cumplida en el plano de la docencia superior, para esclarecer lo que ha aportado a la formación de la nacionalidad, así como las influencias filosóficas, políticas y de todo orden que actuaron sucesivamente en su desenvolvimiento.

"Profundamente arraigada en la realidad nacional, la Universidad nació y se desenvolvió como un resultado de las fuerzas sociales que predominan en cada etapa de su desarrollo; sería inútil querer comprenderla prescindiendo de la historia del país. ..Del mismo modo que la realidad de la época ha impreso un sello en la estructura y en la orientación de la Universidad, ésta a su vez ha lanzado su impacto en la sociedad, ejerciendo por distintas vías una influencia notable sobre la realidad nacional. Por ello, a nuestro juicio, el interés que reviste la historia de la Universidad excede con holgura el campo de la pura docencia y se proyecta en un escenario mucho más amplio, que es la vida misma del país; en ella le ha tocado desempeñar un papel cuya real importancia posiblemente no haya sido hasta ahora valorada en su adecuada dimensión." (2)

El Instituto de Investigaciones Históricas, paralelamente a esta edición, comenzó un relevamiento documental del archivo de la Universidad, del que quedan en el actual Instituto de Ciencias Históricas de la Facultad de Humanidades y ciencias de la Educación miles de fichas y regestas de referencia. En lo personal nos tocó participar en esa investigación y al mismo tiempo asistir, como estudiante, al curso que sobre la historia de las ideas en el Uruguay dictaba en la Facultad el Dr. Arturo Ardao, mientras redactaba su Espiritualismo y Positivismo en el Uruguay- (3). Dicho trabajo es, a nuestro entender, el primer aporte orgánico a la historia de la Universidad de la República, aunque ese no fuera el cometido puntual de su autor. Aquellas clases y el libro fueron un decisivo estímulo para emprender el estudio de un tema que ya no habríamos de abandonar. Tal circunstancia determinó que conociéramos en profundidad el archivo histórico de la Universidad de la República, acerca del cual quisiéramos decir aquí dos palabras.

Los documentos se habían conservado en un gran conjunto de cajas, clasificados por orden cronológico. Ignoramos quien inició la organización de aquellos materiales ¿Habrá sido tal vez emprendida por el Dr. Eduardo Acevedo durante su rectorado de 1908 ? Aunque nunca pudimos corroborarlo nos atraía la idea de adjudicarle esa iniciativa. En los años 1940 y 50 el archivo estaba ubicado en un pequeño salón del primer piso de la Facultad de Derecho, compartido con la oficina de Planeamiento; las cajas se encontraban apiladas allí, desbordaban hacia el corredor adyacente que comunica con la escalera de acceso a la azotea del edificio. Pero la riqueza de la documentación impresionaba. Fue durante el primer rectorado de Mario Cassinoni, que el archivo se reordenó y organizó, en un proceso que duró años, perdurando la ordenación cronológica de los expedientes, aunque la documentación fue inventariada caja por caja por dos estudiantes contratados. Cassinoni logró disponer de un importante espacio en el entrepiso que se construyó debajo de la secretaría y finalmente el archivo de la Universidad ofreció allí una fácil consulta. A su vez la colección de las actas del Consejo Central quedaría en la secretaría,donde aún hoy se encuentran.

Se trata de un importante acervo documental relacionado con las actividades culturales y científicas, con las tecnológicas y educacionales, con el trazo de la vida social uruguaya y aún rioplatense. Allí se encuentran notas y expedientes sobre los programas docentes, los planes de investigación y extensión universitaria, así como múltiples documentos referidos a personalidades destacadas de la vida política, del foro, de la medicina, de la ingeniería y la arquitectura, de economía, de las humanidades y las letras, del quehacer artístico, de las ciencias básicas y agrarias.

La intervención de la Universidad nos alejó de aquel centro de trabajo. Cuando nos reincorporamos a la Universidad en 1985, su archivo había sido trasladado - durante la Intervención- al Archivo General de la Nación y su consulta, resultaba imposible de hecho, por encontrarse en proceso de reordenamiento (4).

En estos días hemos concluido la tercera parte de la historia de la Universidad de la República, que abarca desde 1958 a 1985, y para la cual resultó imposible consultar la documentación primaria correspondiente. Del período de la Intervención sólo pudimos hallar diversas notas ubicadas en los archivos de las Facultades, ya que ningún testimonio ha sido localizado en oficinas centrales y no sabemos cuál fue su destino.

Es por ese motivo que celebramos doblemente la excelente labor realizada por la Lic. Alicia Casas y su colaboradora la Arch. Mónica Báez en el Archivo General de la Nación. El vasto catálogo contiene todos los insumos técnicos requeridos por la actual archivología. Este valioso instrumento no sólo facilitará considerablemente la pesquisa de los investigadores sino que contribuirá a recuperar un material cuya significación ya ha sido aludida.

Esperamos que más allá de los logros del presente trabajo, la labor pueda extenderse también, por parte de equipos formados en la Escuela Universitaria de Bibliotecología y Ciencias Afines, a los archivos de las Facultades y Escuelas de la Universidad, que requieren de su pericia profesional para el mejor manejo de sus fondos por parte de los investigadores.

M. Blanca París de Oddone
Montevideo, noviembre 1999





(1) El periodista de Buenos Aires, n° 189, Buenos Aires, 22-28 de abril, 1988, pp. 22-23

(2) Felipe Gil, Introducción. Facultad de Humanidades y Ciencias, Instituto de Investigaciones Históricas, Documentos para la Historia de la República O. del Uruguay, I, Cultura, Montevideo, Universidad de la República, 1949, pp. IX y X.

(3) Arturo Ardao, Espiritualismo y Positivismo en el Uruguay, México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, Colección Tierra Firme, N° 49, 1950.

(4) El decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias dispuso que concurriéramos a un local de la ciudad vieja (25 de mayo 692), para informarnos acerca de la documentación del archivo de la Universidad allí depositada por la Intervención. Concurrimos al local el 28 de octubre de 1985, cuando se estaba procesando el traslado de toda la papelería allí depositada a las dependencias del Archivo General de la Nación ubicadas en el local de la Avda. San Martín 2400. Las personas que realizaban el traslado nos informaron que aún quedaban dos habitaciones cuyas estanterías contenían miles de expedientes que serían llevados al local indicado. A nuestro requerimiento se nos hizo saber que toda era documentación posterior a 1950 y pertenecía a la "Sección Hacienda" de la universidad. Sobre estos papeles no tenemos nueva información.MBPO.

CUATRO MIRADAS SOBRE EL ARCHIVO DE LA UNIVERSAD


I. La mirada del investigador

Corría el año 1956. Una estudiante de la Licenciatura de la Facultad de Humanidades y Ciencias investigaba con el objeto de realizar su tesis para culminar la Licenciatura en Ciencias Históricas. En la Advertencia de La Universidad de Montevideo en la formación de nuestra conciencia liberal(1)escribía: "Cuando en 1949 se cumplió el centenario de la Universidad de Montevideo, el Instituto de Investigaciones Históricas nos encomendó el relevamiento del Archivo de la Universidad. Ese fue el origen de la presente monografía. Poco o nada se había profundizado sobre la historia de nuestra Universidad, pese a la existencia de un material precioso que reflejaba el desenvolvimiento histórico de la principal institución de enseñanza superior". (Paris de Oddone, M. Blanca, 1958)

Con posterioridad, la Historia de la Universidad de Montevideo(2), y la historia de La Universidad uruguaya, del militarismo a la crisis, cinco volúmenes publicados entre los años 1963 y 1971, de los Lics. Juan A. Oddone y Blanca Paris, demostró la centralidad que la enseñanza y la investigación universitarias tuvieron en la conformación de la cultura uruguaya, y como su archivo, fuente clave de esas obras revelaba también la vida del país.

El Archivo Histórico al que la Lic. Paris aludía en su tesis, tenía su ubicación en el primer piso de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Su acervo precedía largamente la instalación de la Universidad, el documento más antiguo, la copia de un titulo de Doctor en Medicina por la Universidad de Francia (sic), data de 1827.

Desde los inicios de su administración y hasta el año 1974, la Universidad había implantado un sistema de archivo centralizado, razón por la que este repositorio estaba integrado por la suma de los documentos que se producían en todos sus servicios.

Fue por la Circular N° 111 del 08 de agosto de 1974(3) de la Dirección de la División Secretaría que "a efectos de unificar criterios en la relación con el archivo de los expedientes originados en los Servicios Universitarios" se resolvió que los expedientes iniciados en las Facultades al fin de su trámite volvieran a los respectivos servicios de origen para su archivo. y los expedientes iniciados en Oficinas Centrales, Escuelas y los Servicios dependientes de la Rectoría se archivaran en la Dirección General de Secretaría.

Los expedientes, desde 1938 en adelante, estaban separados de acuerdo al Principio de Procedencia, organizados por orden cronológico y con un número de entrada. El acceso era público y se brindaba información sobre los documentos a quienes la solicitaban.

2. La mirada ciega

En 1976 la Universidad estaba gobernada por las autoridades designadas por la dictadura militar que la habían intervenido tres años antes. En ese momento los documentos seguían alojados en el edificio de la Facultad de Derecho donde también estaban la Rectoría y las Oficinas y Servicios Centrales.

En octubre de ese año, se decidió trasladar las Oficinas y la Rectoría al edificio que actualmente las primeras ocupan. Pero no el Archivo, a pesar de su volumen relativamente modesto. El día 22 por disposición de las autoridades de la Intervención de la Universidad se procedió a entregar al Archivo General de la Nación "77 cajas conteniendo los expedientes correspondientes a los años 1827 a 1945 inclusive"(4). Se entregó asimismo un resumen general del contenido y resumenes parciales por cajas. En remisiones posteriores fueron enviados los documentos de los años 1946 al 1953(5).

Probablemente no se tuvo en cuenta que con los documentos se iba toda la información que testimonia y documenta desde el nacimiento de la Universidad y las facultades, a las primeras investigaciones de carácter científico y humanista que en el país se llevaron a cabo, pues con la excepción del naturalista Dámaso Antonio Larrañaga, la Universidad, de hecho, concentró la producción de conocimiento.

Tampoco se entendió que se comprometía la identidad de la institución en la medida en que su pasado le daba contenidos.

No se advirtió que los archivos son instrumentos de gestión que permiten planificar inteligentemente el futuro sobre la base de la experiencia adquirida en el pasado ya la vez que registran obligaciones y compromisos institucionales, constituyen una prueba de los derechos y prerrogativas de los ciudadanos.

Por fin, esa mirada ciega no vio que el archivo de la Universidad era su memoria y que en los documentos que lo conformaban estaba alojada la información fuente de la historia que podía contribuir a promover la comprensión que la Universidad tenía de si misma.

3. La mirada institucional

En 1985, se reintegraron las autoridades legítimas al gobierno de la universidad y en consecuencia de ello la institución creyó necesario encarar la recuperación de su patrimonio documental.

Así, el Consejo Directivo Central decidió "Crear una comisión para estudiar los problemas relativos al Archivo de la Universidad, integrada por el Prof. José Pedro Barrán, Prof. Blanca Paris de Oddone y un delegado de la Comisión Central de Edificios Universitarios."(6)

La Comisión, luego de una cuidadosa investigación sobre los fondos archivísticos que se encontraban fuera de la Universidad, concluyó haciendo diversas recomendaciones en un informe dirigido al entonces Rector Ing. Julio Ricaldoni.

Decía el informe que "Respecto al Archivo Histórico (1840-1950) remitido por la Intervención al local del Archivo General de la Nación hace algunos años, según se nos ha informado, entendemos podrían hacerse gestiones por parte de la Universidad ante la Sra. Ministra de Educación y Cultura Dra. Adela Reta, para que fuera restituido."(7)

La Universidad hizo la solicitud de devolución de su Archivo Histórico pero no obtuvo respuesta.

Hoy, a más de veinte años y frente a la ausencia de cualquier instrumento que permita recuperar la información contenida en los documentos del Archivo, bajo nuestra dirección, la Arch. Mónica Baez elaboró el Catálogo del Archivo de la Universidad de la República (1827-1885), cuya edición en Internet(8) y en papel, inicia, las publicaciones en conmemoración de los 150 años de la instalación de la Universidad.

4. La mirada futura

Las publicaciones del Catálogo muestran cómo sin recobrar los soportes documentales ha sido posible la recuperación de la información en ellos contenida y su difusión a nivel nacional e internacional.

Lo que en 1985 no se podía imaginar que sucediera, en el momento en que la Universidad planteó la necesidad de solicitar la devolución del archivo, acontece ahora con las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.

Queda aun mucha tarea por hacer. Primero, la investigación en la totalidad de los fondos documentales que obran en el AGN y luego la elaboración de los instrumentos de trabajo, que habiliten a los investigadores de las diferentes disciplinas, acceder a ellos. Tal vez no sea necesario que pase mucho tiempo para que veamos los contenidos textuales de los documentos en Internet.

Será la forma en la que la Universidad podrá volver a mirar su Archivo Histórico.


Alicia Casas de Barrán
Montevideo, noviembre 1999




(1) Paris de Oddone, Blanca. La Universidad de Montevideo. Montevideo: Dpto. de Publicaciones de la Universidad de la República. 1956.
(2) Oddone, Juan Antonio, Paris de Oddone, Blanca. Historia de la Universidad de Montevideo. Montevideo: Dpto. de Publicaciones de la Universidad de la República, 1963.
(3) Universidad de la República. Rectoria. Circular N° III de 08 de agosto de 1974.
(4) Universidad de la República. Dirección General de Secretaría. Oficio, signado por Antonieta Ayora y Abelardo García Viera, en el que consta la entrega del Archivo (1827-1945) al Archivo General de la Nación. Montevideo, 22 de agosto de 1976. (Información proporcionada por el AGN)
(5) Fotocopias de los Oficios donde constan las remisiones pueden confrontarse en la Unidad de Información del Rectorado de la Universidad de la República. (Información proporcionadas por el AGN)
(6) Resoluciónn del CDC del 29 de octubre de 1985. Exp. 10415/85.
(7) Barrán, José Pedro, Paris de Oddone, Blanca. Nota dirigida al Rector de la Universidad, Ing. Julio Ricaldoni, con inforrnaci6n, conclusiones, y recomendaciones sobre el Archivo. 5 de noviembre de 1985. (Información proporcionada por el Prof. Carlos Zubillaga Barrera)
(8) http://www.eubca.edu.uy