Los graduados y la nueva Ley Orgánica: “Esto no se puede parar”
Norberto CubríaNorberto Cubría, representante del Orden de los Egresados ante el Consejo Directivo Central (CDC), dialogó con el Portal de la Universidad acerca de cómo acompaña ese colectivo el proceso que se está llevando adelante para la elaboración de una nueva Ley Orgánica (LO) para la Universidad de la República.
La base de la conversación fue un
documento elaborado por la delegación del Orden de Egresados al CDC. El mismo realiza diversos planteos de modificación a la
“propuesta de anteproyecto con alternativas”, presentada recientemente por la Comisión Conjunta CDC – Asamblea General del Claustro (AGC).
¿Cuál ha sido la participación del Orden de los Egresados en este camino hacia una nueva LO?
Nosotros siempre hemos sido conscientes de que la LO debía ser modificada, por las limitaciones que tiene. El tema entró en la agenda en este último período de gobierno universitario, con la impronta de fundamento académico que tuvo el planteo inicial del Rectorado. Allí empezamos el proceso de discusión, hasta la reunión de 2008 en Solís, donde un trabajo por tema en comisiones permitió recoger los diferentes enfoques existentes en cada aspecto. A fines de 2008, el Rectorado elevó un borrador de articulado completo a la AGC. A partir de ahí el tema pasó a segundo plano, quizás por otras cosas que se iban instrumentando al mismo tiempo y con mayor velocidad, como la descentralización y el impulso de las áreas multidisciplinarias. En la segunda mitad de 2010, se dio la creación de la Comisión Conjunta CDC – AGC, en la que en un grupo más reducido empezó a estudiar todos los puntos. Ahora estamos trabajando en una comisión más reducida aún, donde estamos revisando artículo por artículo, a la luz de las últimas discusiones.
¿Cuáles son sus principales apreciaciones sobre la propuesta de anteproyecto con alternativas presentada por la Comisión CDC-AGC?
Básicamente, nosotros hicimos un planteo que está orientado a darle a la LO un sesgo que entendemos imprescindible, que es que sea una ley que realmente permita establecer los mecanismos de organización interna de la Universidad, específicamente el gobierno. En ese sentido, nosotros señalamos que el proyecto original tiene un sesgo programático. Si bien toda ley contiene aspectos programáticos, una ley orgánica fundamentalmente tiene que definir claramente la organización interna.
La propuesta tenía aspectos con los cuales nosotros discrepamos: no están definidos los mecanismos en los que se estructura el gobierno, deja esto para una ordenanza. La flexibilidad, que en principio es buena, no debe ser tal como para que la estructura del gobierno de la Universidad quede librada a la discusión permanente de la misma, porque si ésta depende de una ordenanza va a haber situaciones frecuentes de cuestionamientos, que harían a la estructura de gobierno muy sensible a la lucha de poder. Pensamos que esto es negativo, fundamentalmente para el trabajo académico.
¿Cuál es la solución que ustedes proponen?
Tratamos de proponer una estructura que contemplase una serie de problemas que tiene la Universidad. Por un lado, que el gobierno tiene que ser de alta participación, además de democrático. La actual LO, donde la participación en los máximos órganos de gobierno está dada a los órdenes y a los servicios, se contradice con la realidad de que -después de muchos años- los servicios son muchos más de los que figuran en la ley. Con respecto a los órdenes, sabemos que la participación no debe darse solamente en el órgano mayor, sino en todos los lugares.
Por eso nosotros pensamos siempre en una estructura de gobierno donde estén representadas las áreas, que relacionan a distintos servicios disciplinares. Estas áreas están planteadas hoy para coordinar pero no para gobernar. No tienen presupuesto, por lo tanto no tienen poder. Se nos respondió que ese tipo de organización no era suficiente para reunir servicios por criterios distintos a la afinidad disciplinar, y ahí empezamos a hablar de lo que el Rector definió como “agrupamientos de servicios”.
¿Cuáles serían los criterios para esos agrupamientos?
Nosotros estamos planteando la posibilidad de que los servicios se agrupen por ramas de conocimiento, como las actuales áreas académicas, pero también por un criterio territorial, pensando en la representación de los servicios que hoy con más fuerza están desparramados por el país. También existe actualmente otro tipo de servicios, que pueden no vincularse por lo estrictamente disciplinar sino por el carácter que puedan tener: me estoy refiriendo a los servicios universitarios que no son las tradicionales facultades. Todas estas cosas hay que ir contemplándolas.
¿Cómo se insertarían los agrupamientos en el gobierno universitario?
Nosotros planteamos que en el CDC, que tendría muchos menos miembros que los actuales 25, estén representados los agrupamientos y los órdenes proporcionalmente. Esto va a favorecer la coordinación académica y a nivel de la gestión. La idea es que ese poder que tiene hoy el CDC baje a un nivel intermedio entre los servicios y el propio CDC, y que cada agrupamiento tenga capacidad de decisión para determinadas cosas, que hay que discutir cuáles serán. Creemos que los agrupamientos de servicios deberían tener la capacidad de manejar su propio presupuesto, a nivel del agrupamiento y al nivel también de cada servicio. Tendrían algunas atribuciones que tiene hoy el CDC, desde el punto de vista presupuestal sin duda.
¿Cómo se definirían y organizarían?
La definición de los servicios y su distribución en los agrupamientos sería tomada por un mecanismo que estaba previsto en el proyecto original y que me parece correcto: una especie de CDC ampliado, que sería un órgano asesor para determinadas cosas, adicional a la AGC que tiene roles específicos y más políticos. Sería un grupo muy grande, pero para determinados temas pensamos que resultaría conveniente.
En el gobierno del propio agrupamiento participarían los servicios directamente, y también tendría una cantidad menor de representantes de cada orden. Entendemos que aquí no interesaría que existiese paridad, como a nivel superior. A la cabeza del mismo nosotros buscamos una figura y, aunque el nombre no nos gusta, pensamos en el “presidente” del agrupamiento. Esa persona sería elegida por los representantes de la AGC de los servicios que componen el agrupamiento. Esta figura sería una especie de super decano del consejo del agrupamiento, y éste sería el representante del conjunto de los servicios en el CDC. Eso está en discusión, es el planteo que hacemos nosotros.
¿Cómo evalúan los distintos costos que puede implicar este nivel intermedio?
No hicimos esa evaluación. El costo en dinero no creo que se modifique sustancialmente. Quizás sí requiera un poco más de esfuerzo a los órdenes, porque va a haber algunos lugares de actuación nuevos, pero el CDC, sin embargo, sería sustancialmente más reducido. El nivel intermedio podría conducir a que algunas cosas llevaran más tiempo, por ello la idea que nosotros tenemos es que la relación que habría entre el agrupamiento y el servicio tendría que ser muy cercana.
¿Cómo esperan que siga el proceso hacia la elaboración de la nueva LO?
Hay muchas cosas para discutir, y ahora viene un cambio de gente. Esto no se puede parar y esto, esté Arocena o no esté, va a seguir, y la gente nueva fundamentalmente va a ser de los órdenes, si hay modificaciones internas. En los egresados es más aleatorio lo que puede pasar, porque no estamos tan organizados como para saber qué es lo que van a hacer los que vienen. Aunque en general las corrientes siguen, las personas no, y en todo esto no hay una sola opinión, incluso dentro de los diferentes sectores. Lo que es claro es que esto hay que seguirlo, y me parece que no es de corto plazo, excede a este año, ya que quedan bastantes cosas por hacer.
¿El documento elaborado sobre la propuesta de anteproyecto se plantea como un articulado alternativo?
En principio sería un articulado paralelo parcialmente, eso es lo que planteamos nosotros. En las discusiones que estamos teniendo ahora estamos haciendo observaciones generales, pero después yo pienso que va a aparecer un articulado, que será el heredero del original, y luego habrá opciones, que pensamos que habrá que discutirlas.
Publicado el lunes 7 de junio de 2010
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