Educación pública y prensa uruguaya rindieron tributo al maestro Julio Castro

La ANEP, la organización de Maestros por la Paz, la Fundación Mario Benedetti y la Asociación de la Prensa Uruguaya participaron el viernes 30 en el homenaje a Julio Castro, a 33 años de su desaparición forzada. En esta oportunidad se divulgaron cartas personales que el maestro envió a su par, Miguel Soler, otro prestigioso educador distinguido por la UDELAR con el título de Doctor Honoris Causa en julio de 2006. Además, recordaron que el Poder Ejecutivo permitirá a la Justicia la investigación.
Julio Castro fue un maestro de dilatada trayectoria en la pedagogía nacional, dedicado especialmente al desarrollo de las escuelas rurales. Además, fundó el semanario Marcha, tribuna desde la cual colaboró incesantemente por los derechos humanos y la equidad social. A causa de su labor, el gobierno de facto lo apresó el 1º de agosto de 1977 y, según consta en las investigaciones periodísticas, murió el 3 de agosto del mismo año a causa de las heridas provocadas en los interrogatorios.
A 33 años de su desaparición forzada, la organización Maestros por la paz invitó a las autoridades de la enseñanza, a la Asociación de la Prensa del Uruguay y a diversos artistas para rendir homenaje a su figura. También se leyeron las cartas que Julio Castro envió durante más de 30 años al maestro Miguel Soler. Estos manuscritos cobran luz pública por primera vez y se exponen en la Biblioteca Pedagógica.
Néstor Pereira representó al Consejo Directivo Central en el acto. El Consejero recordó su figura subrayando su condición de pedagogo que trazó importantes líneas en la pedagogía nacional. También destacó la coherencia que mantuvo durante toda su carrera y que lo llevó a sacrificar su propia vida.
El integrante de Maestros por la Paz, Julio Redondo, recordó que en diciembre de 2009 la familia Castro solicitó que la investigación judicial sea excluida de la Ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado. El juez solicitó al Poder Ejecutivo que se expida sobre el caso y el 27 de julio, en audiencia con el Secretario de la Presidencia de la República, Alberto Breccia, éste manifestó ante la organización de maestros que el tema seguirá la misma línea que los anteriores casos. Por tanto, sostuvo Redondo, el caso quedaría excluido de la Ley y las investigaciones proseguirán por vía judicial.
El periodista Roger Rodríguez mencionó algunos aspectos de la investigación que, tal como expresó, es una de las reivindicaciones más importantes de la Asociación de la Prensa del Uruguay. La dictadura inventó un viaje de Castro hacia el exterior y también falsificó documentos con su nombre, según Rodríguez. Probablemente el maestro Julio Castro falleció el 3 de agosto de 1977, a causa de las heridas provocadas por las torturas sufridas. Para Roger Rodríguez, la letra de Julio Castro sigue viva, la verdad no se negocia y tampoco los principios morales. "El maestro está desaparecido, pero está vivo. Sólo falta la Justicia", concluyó.
El maestro Miguel Soler fue amigo y colega de Julio Castro. Mantuvieron una nutrida correspondencia entre 1954 y 1977. Algunos extractos de las misivas fueron recitados por la periodista María Inés Obaldía y el músico Daniel Viglietti.
El maestro Soler expresó que si bien sus cartas muestran a una persona con un sentido pesimista de su tiempo, la letra de Julio Castro "era la de un combatiente, no la de un resignado". "Son cartas que nos exigen el compromiso que él nos convidó a transitar desde hace 60 años", finalizó.
Al acto de homenaje también concurrieron el director nacional de Educación Pública José Seoane, la consejera del CODICEN Nora Castro, el director nacional de Educación Primaria e Inicial Óscar Gómez, y los artistas Washington Carrasco y Cristina Fernández, quienes compartieron el escenario artístico con Daniel Viglietti.
Julio Castro, “mi maestro”
En 2006, al recibir el título de Doctor Honoris Causa de la UDELAR, el maestro Miguel Soler recordó las numerosas oportunidades en que compareció en el Paraninfo, destacando un homenaje a Julio Castro -con la participación de Marta Demarchi y Dahd Sfeir-, el 28 de agosto de 1987. “Yo también participé en esa ocasión, refiriéndome a Julio como mi maestro, mi compañero de tareas en Uruguay y en América Latina y también mi amigo durante casi 40 años”.
Aquella noche “intercalé en mi homenaje palabras que repetiré ahora, textualmente, y que algunos considerarán heréticas. Dije entonces y repito:
‘Y puesto que el daño que padeció nuestro común amigo le fue inferido bajo un régimen militar, he venido a formular votos, en este recinto de pensamiento, de ciencia y de humanismo, por el día en que nuestro planeta haya abolido todos los ejércitos y todas las armas, por el día en que la violencia entre hermanos haya desaparecido, aun en sus más sutiles y solapadas formas (...) ¿Es éste un sueño? Claro que sí, pero ¿qué función más alta cabe a la educación que la de sembrar sueños y cultivarlos, paciente y amorosamente, en perspectiva de siglos si es preciso, hasta su fructificación?’. Esto dije entonces y repito hoy, como también formulé entonces y quiero repetir ahora la dolorosa pregunta: ¿Dónde está Julio Castro? Emitida aquí, en el Paraninfo que la Universidad ha hecho el Paraninfo de los ciudadanos, esta solemne y trágica pregunta no debería quedar por más tiempo sin respuesta”.
Publicado el sábado 31 de julio de 2010
Acceder a la noticia en formato de audio
Recursos multimedia vinculados con esta noticia