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Jueves 24 de Setiembre de 2020

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Consultorio Jurídico: Universidad reintegra a la sociedad parte de lo que recibe

La Facultad de Derecho cuenta con un Consultorio Jurídico, que brinda servicios de asesoramiento y patrocinio legal de forma gratuita a aquellas personas que no pueden solventarlo. El Portal de la Universidad dialogó con el doctor Gonzalo Uriarte, director del consultorio, para conocer a fondo la tarea que allí realizan.

El Consultorio Jurídico es un servicio docente que —conjuntamente con el Instituto de Técnica Forense— organiza el cursado de la materia Técnica Forense III. Al mismo tiempo actúa como una defensoría jurídica gratuita, asesorando y asistiendo en juicio y trámites administrativos a personas que no pueden acceder de forma privada. También se encarga de toda la organización administrativa correspondiente a la asistencia que brinda. Aunque la función docente se cumple durante el período de clases, la asistencia jurídica se presta durante todo el año, con excepción de las ferias judiciales. Durante 2011 fueron atendidos 1.684 consultantes.

La materia Técnica Forense III forma parte del último año de la carrera de Abogacía y se cursa en forma anual, con una carga de seis horas semanales, de las cuales cuatro se dedican a la atención de los consultantes y dos al análisis de los asuntos atendidos y la resolución de los problemas planteados. Los estudiantes, bajo la dirección y responsabilidad de los docentes, comienzan a aplicar en la práctica los conocimientos teóricos adquiridos previamente.

A partir del 1º de marzo, gracias a un convenio con la Organización de Estados Americanos —que tiene un programa de apoyo a consultorios jurídicos universitarios— y a la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo, los consultantes podrán solicitar hora a través del sitio web del consultorio. En esa fecha también estarán ingresadas en el nuevo sistema todas las carpetas en trámite, que son más de 2.000. El programa, además de la gestión de la agenda y de los asuntos en trámite, brinda información útil para los usuarios. Cuenta además con la posibilidad de comunicar automáticamente, mediante mensajes de texto, las fechas de las audiencias y días en que el consultante deberá asistir al consultorio.

-¿Cuándo fue creado el Consultorio Jurídico?

-El consultorio, en su forma actual, data de 1950. Con anterioridad hubo algunas experiencias, incluso desde el año 1932, pero no fueron exitosas sobre todo porque eran de asistencia voluntaria y solo hacían asesoramiento, no tramitaban los procesos, y eso no es suficiente. Los que tuvieron mayor influencia en su conformación actual fueron los decanos Juan Pedro Zeballos y Juan Carlos Patrón. El consultorio tiene, por un lado, una finalidad docente: no se puede manejar un saber puramente teórico sin su aplicación práctica, sobre todo cuando se trata de una carrera que habilita para el ejercicio profesional. Por otro lado, siempre estuvo presente una finalidad extencionista o por lo menos asistencialista: la posibilidad de que la Universidad reintegre a la sociedad, a través del esfuerzo de sus docentes y de sus estudiantes, parte de lo que recibe de ella.

-¿Con qué condiciones deben cumplir los consultantes para que sus casos sean aceptados?

-Nosotros actuamos como una defensoría de oficio, tomamos todo tipo de casos siempre y cuando el consultante tenga un tope de ingreso de 12.000 pesos nominales, con cierta flexibilidad, teniendo en cuenta sus cargas familiares y además el interés docente que plantea el caso. Este año tenemos previsto funcionar, junto con el sistema actual, en forma de clínica de derecho de interés público. Allí ya no interesa una atención universal de todos los consultantes que cumplan los requisitos sino que se eligen determinados asuntos que por su trascendencia tengan un interés general para la sociedad. Lo vamos a hacer integrado al consultorio pero como una materia opcional. Existe una red de universidades que trabajan con este sistema. Hoy es un proyecto, ya tenemos el visto bueno de la Comisión de Asuntos Docentes, pero todavía tiene que ser aprobado por el Claustro.

-¿Qué deben pagar los consultantes?

- Por supuesto que los honorarios no los pagan, tampoco tributos judiciales, ni siquiera el timbre profesional, porque nosotros actuamos como funcionarios y aportamos al Banco de Previsión Social (BPS) y no a la Caja de Profesionales, por este trabajo. A su vez tenemos exoneración en los registros públicos y, a partir de la Ley 18.078, también de las publicaciones en el Diario Oficial. A su vez tenemos un convenio con el Instituto de Agrimensura de la Facultad de Ingeniería, que nos hace planos. También tenemos exoneración de traducciones, gracias a que en la facultad funciona la carrera de Traductorado. Todas las partidas de estado civil, tanto en el Registro Civil como en la Intendencia de Montevideo (IM), se sacan gratuitamente. Cédulas catastrales informadas también, y en el Ministerio del Interior cuando se pide información de la cédula de identidad de una persona, la obtenemos gratuitamente. Si bien no existe convenio con la Facultad de Medicina, solicitándolo en cada caso, se obtiene la práctica de pericias en forma gratuita.

-También hay consultorios jurídicos fuera de Montevideo, ¿dónde se ubican?

-Al establecerse la carrera de Abogacía en Regional Norte, se estableció en Salto un consultorio jurídico, para que los estudiantes pudieran cursar Técnica Forense III. Este grupo trabaja también en la ciudad de Bella Unión. Por otro lado, desde hacía muchos años, en la Casa de la Universidad de Paysandú existía un consultorio jurídico. A partir del año 2005 tiene carácter curricular. También existe otro consultorio con carácter curricular en la ciudad de Maldonado.

-¿Cómo es el caso de los consultorios barriales ubicados dentro de Montevideo?

Había habido experiencias antes de la intervención de la Universidad, pero con ella desapareció todo. Posteriormente, el primero se creó en 1986, en Nuevo París. No era curricular y desapareció hace unos seis o siete años, no teníamos docentes. En 1992 se creó otro a través de un convenio con la Comisión de Fomento de La Unión. Uno de los consultorios más interesantes, porque funciona muy bien, es el que está en el Barrio Lavalleja o 40 Semanas, que empezó gracias a un convenio con la ONG Ingeniero Químico Luis Morel. También hay consultorios en Sayago y en Cerrito de la Victoria.

-¿Cómo surgen los consultorios temáticos?

-Como consecuencia de un convenio firmado con el BPS, vinculado a la aprobación de la normativa sobre trabajo doméstico, hicimos dos consultorios jurídicos: uno que funciona en la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios del Uruguay, y otro en el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas. En el caso del sindicato hacemos la asistencia y el patrocinio en juicio; en el de la liga se hace solo asesoramiento. Estos consultorios trabajan con estudiantes de Técnica Forense III que concurren voluntariamente. Empezaron a funcionar en 2011. Los estudiantes que asisten lo hacen en forma voluntaria y como complemento de la asistencia a su respectivo grupo de Técnica Forense III.

El otro que tenemos abocado a una temática particular funciona en la Cárcel de Mujeres, ahora ubicada en el Centro Nacional de Rehabilitación (CNR). Éste atiende asuntos de familia de las reclusas. En 2011 funcionó con asistencia voluntaria pero en 2012 va a volver a trabajar un grupo curricular, como se hacía cuando la cárcel estaba en Cabildo.

Publicado el lunes 16 de enero de 2012

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