Nuevas reglas para los alojamientos estudiantiles de Montevideo

La Junta Departamental de Montevideo aprobó una nueva reglamentación para los hogares estudiantiles. El nuevo estatuto exige a todos los hogares contar con un reglamento interno y brindar a los estudiantes espacios físicos y comodidades para los estudios.
El registro contó con la aprobación de todos los partidos políticos y ahora la Intendencia de Montevideo autorizará y reglamentará el proyecto. Aquellos hogares que se registren obtendrán beneficios en el pago de la contribución inmobiliaria.
El Servicio Central de Bienestar Universitario (SCBU) publica año a año un listado de alojamientos para estudiantes donde son categorizados de aceptable con reparos, aceptable, bueno y muy bueno. Para el 2012 fueron aprobados por SCBU
29 hogares que podrán albergar a estudiantes universitarios.
Cada año arriban a Montevideo miles de estudiantes para estudiar en la Universidad y otras casas de estudios. Según el censo estudiantil realizado por la Universidad de la República (Udelar) en 2007, se constató que de poco más de 81 mil estudiantes inscriptos, el 43,5 por ciento -unos 36.000 jóvenes-, había terminado secundaria en el interior. De los estudiantes nacidos en el interior, 31% vive en hogares colectivos.
En Montevideo, además de los hogares privados, hay 20 alojamientos dependientes de intendencias departamentales, incluido el hogar «Tocó Venir», de la Intendencia de Montevideo. También existen alojamientos vinculados con sindicatos, cooperativas y otras organizaciones sociales, como por ejemplo AEBU, Fucvam, Fenapes, Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social, así como más de 15 alojamientos vinculados con diversas instituciones religiosas.
Según informa el
portal 180 el edil Daniel Arbulo, impulsor del proyecto, dijo que pretenden que no se difundan como alojamientos estudiantiles lugares que no reúnan las condiciones. “Que sea como en los hoteles, donde hay una grifa y quienes están dentro cumplen con los requerimientos. La idea nuestra es que a futuro se pueda reglamentar esto con algunos puntos más específicos”, señaló.
Arbulo explicó que los que no llegan a ser aceptables tienen problemas de estructura y de funcionamiento. “No todos tienen espacios para estudiar. Los privados en particular son una sumatoria de cuartos, una cocina y a veces un comedor; pero sin espacio físico para poner una computadora, intercambiar y llevar compañeros. Eso en términos de infraestructura. Luego, en términos sociales, los hogares no siempre son un espacio de vínculo con la ciudad. Por ejemplo, tienen reglamentaciones que no permiten estar fuera del hogar a determinada hora, eso complica mucho a los estudiantes que tienen que juntarse con compañeros a estudiar para un examen o simplemente ir a tomar unos mates como cualquiera”, dijo.
Publicado el viernes 17 de febrero de 2012
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