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Jueves 23 de Noviembre de 2017

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Ana Hincapie: Mucho más que informar sobre medicamentos

Dra. Ana Hincapie, al centro, junto a la Dra. Brenda Barnes. Foto: Sitio web de Ana Hincapie.En su pasaje por Montevideo para ofrecer en la Facultad de Química el curso de Educación permanente «Pacientes partícipes: estrategias de comunicación en la farmacia asistencial», la química farmacéutica Ana Hincapie, docente e investigadora de la Universidad de Cincinnati, conversó con el área de comunicación de dicha facultad sobre los nuevos desafíos del químico farmacéutico en el contexto de un nuevo paradigma en farmacia asistencial, más centrado en las necesidades del paciente.

Egresada de la Universidad Nacional de Colombia y residente en Estados Unidos donde desarrolla su actividad académica, Hincapie subrayó el valor de la comunicación con el paciente como fuente de beneficios múltiples: para el paciente, que puede mejorar así su relación con el tratamiento; para las instituciones, que optimizan su gestión y brindan un mejor servicio; y para los médicos que al respetar el rol del farmacéutico, pueden optimizar tiempo destinándolo a otros pacientes.

A continuación, la entrevista completa con Hincapie realizada por Comunicación de la Facultad de Química.

¿Cuál es el objetivo de este curso que ofrecerá en Montevideo?
El primer objetivo es describir la importancia que tiene desarrollar habilidades de comunicación en la farmacia hospitalaria. Con eso me refiero a la comunicación verbal y no verbal, y a cómo desarrollar esas habilidades que nos permiten entablar una mejor interacción con el paciente y obtener mejores resultados de salud. También se procura proporcionar unas estrategias de comunicación que se pueden usar durante la consulta farmacéutica.

¿Por qué es importante atender la comunicación con el paciente?
Porque el ejercicio de la medicina y de la farmacia ha cambiado desde principios de los años 2000. De un modelo más paternalista, en el que el profesional le dice al paciente lo que debe hacer y el paciente acata, a un modelo centrado en el paciente, en lo que piensa y siente. Eso quiere decir que tenemos que entender y respetar las preferencias, creencias y actitudes del paciente hacia su enfermedad y su terapia, entender por ejemplo quién en su familia le brinda apoyo. Y eso sólo se logra cuando hay comunicación.

Se atiende más su subjetividad...
Y su historia. Porque si te comunicas con él puedes entender si se va a adaptar o no al tratamiento, si lo toma así o si lo hará de otro modo, o si está utilizando terapias alternativas. El rol del químico farmacéutico va más allá de proveer información sobre medicamentos: tiene un rol de salud pública.

¿Cómo es la metodología de trabajo? ¿Se mantiene una sola consulta con el paciente, o varias en el caso de enfermedades crónicas?
Hay diferentes modelos. En el más común, de atención farmacéutica, se genera una entrevista con el paciente y se hace un plan conjunto, hay un acuerdo entre el farmacéutico y el paciente en cuanto a aquello a lo que éste último se compromete. Esa entrevista dura más tiempo, y en el caso de adultos mayores, en Estados Unidos se paga al farmacéutico para ofrecer ese servicio. Todo este tipo de estrategias de comunicación se utilizan también en el día a día, en distintos casos. Por ejemplo, cuando se le da de alta a un paciente en el hospital, o cuando se le entrega un inhalador por primera vez en la farmacia, porque el médico no le explica al paciente cómo hacerlo cuando se lo recomienda.

¿Hay nuevas entrevistas para evaluar la evolución del paciente?
En adultos mayores se hace una entrevista de una hora más o menos, y luego dos más en el año. Todo lo conversado en la entrevista queda registrado informáticamente. Entonces, el farmacéutico puede acceder a esa información y ajustar el tratamiento.

¿Ese paciente puede llamar a la institución para tener una nueva consulta con el químico?
Puede, y se lo motiva a hacerlo. Pero no es muy común. Yo, de todas maneras, he tenido el caso de pacientes que piden hablar con su farmacéutico.

¿La comunicación entre farmacéutico y paciente es un tema poco contemplado todavía en las instituciones?
Está contemplado, pero no afianzado. Sobre todo, por el lado de los pacientes. Falta más educación para reconocer el valor de este servicio.

¿Cómo es, desde esta nueva perspectiva, la articulación con el médico?
Depende de dónde estés. En una farmacia comunitaria es más limitada, te basas en lo que te diga el paciente, que no siempre puede ser preciso, o llamas al servicio de salud para hablar con el médico. Hay también un sistema informatizado donde puedes obtener información directamente. Si estás en el hospital es más fácil, porque estás en contacto permanente con el médico. Hay otro factor que afecta: en Estados Unidos tenemos distintos sistemas de salud, es un sistema fracturado. Entonces, hay lugares donde existen redes entre hospitales y farmacias, todo está registrado electrónicamente. Y si estás en farmacias ambulatorias, tenés acceso a toda esa información.

¿El médico, entonces, insta al paciente a consultar con el químico?
Depende de la relación del médico con el farmacéutico. Falta un poco de trabajo en ese sentido, aunque hay lugares donde está más avanzado. Por ejemplo en California. Allí, en el caso de que tengas diabetes, el médico te ve por primera vez y te receta el medicamente. Pero hay un acuerdo colaborativo por escrito con los químicos de la farmacia ambulatoria en el cual el paciente no ve más al médico por los siguientes seis meses. Porque durante ese lapso el farmacéutico ve los resultados del laboratorio y puede ajustar las dosis. En ese contrato se establece qué puede hacer el farmacéutico de forma independiente. Existe, entonces, un respeto y un lugar definido para cada profesional. Se respetan las capacidades clínicas del químico para realizar esa tarea.

En el programa del curso usted propone estudiar «estrategias de comunicación basadas en modelos de cambio de comportamiento para apoyar a los pacientes en la adherencia a medicamentos». ¿Podría desarrollar estos conceptos?
A través de la farmacia nos hemos dado cuenta de que no sirve invertir tiempo y dinero en obtener un medicamento de buena calidad si el paciente no lo toma. Hay investigación en adherencia de medicamentos que nos permite entender cómo los pacientes con enfermedades crónicas usan y administran sus medicamentos. Y ese comportamiento es muy parecido al de las personas que quieren perder peso, o que tienen alguna adicción. En el campo de la adherencia empezaron a adoptar modelos teóricos del comportamiento humano, y a aplicarlo a los medicamentos. Uno de los más usados es el modelo trans-teórico de cambio, que establece las cinco etapas de cambio que puede estar viviendo una persona: pre-contemplación, contemplación, decisión, acción y mantenimiento. Y tú, farmacéutico, tienes que identificar esa etapa para ayudar de la mejor manera a tu paciente. Porque por ejemplo, si te encuentras con un paciente que todavía no está en la etapa de aceptar su enfermedad, no vas a lograr nada.

Ahí está el cambio de paradigma en la medida que desarrollás más empatía.
Claro. Y por eso, bombardear de información a una persona que todavía no acepta su enfermedad, no es efectivo. Pero mientras tanto puedes acompañarlo y darle información paulatina. Es distinto cuando alguien, por ejemplo, consulta porque quiere dejar de fumar, porque ahí sí hay otra actitud, entonces podés darle opciones de tratamiento.

Para arribar a estas conclusiones supongo que habrán tenido que articular saberes con otras zonas del conocimiento. ¿Es así?
Sí. Todo este modelo teórico se lo pidieron prestado en los 80' a los psicólogos. La idea era que, si la técnica funcionaba con el tabaquismo por ejemplo, entonces, ¿por qué no usarlo en otras patologías? Ha habido una trasferencia, entonces, de una disciplina a otra.

¿Todos estos aspectos se contemplan en la formación de los farmacéuticos en Estados Unidos?
Sí, se contemplan. No les decimos si el modelo viene de aquí o de allá, pero sí les brindamos las estrategias. Hay un curso especial y mandatorio de comunicación con el paciente. Eso involucra comunicación verbal y no verbal. Por ejemplo, en esto último, contratamos personas que se hacen pasar por pacientes mientras los estudiantes hacen su rol de químicos. Los grabamos, y luego les mostramos la entrevista audiovisual. Allí vemos la postura del paciente, sus gestos, y los analizamos. Un gran reto para los estudiantes es que Estados Unidos tiene una población muy grande y diversa. Es posible que incluso tengan que atender pacientes donde el inglés no es su primera lengua, así que tienes que apoyarte en otras actitudes, en lo no verbal por ejemplo. Y tienes que desarrollar empatía porque tienes que tratar con diversidad cultural, étnica. Como farmacéutico tienes que tratar de desarrollar empatía. Y eso hay que enseñarlo.

Todo esto tiene que ver, quizás también, con la optimización de la gestión. ¿Cuál es el beneficio?
Hay varios beneficios. El de los médicos, por el tiempo que se ahorran y pueden utilizar en otros pacientes -y como el tiempo es dinero, hay ahorro en ese sentido-. El de la institución, porque sii tienes buena comunicación con el paciente, la satisfacción con el servicio es buena, ese paciente volverá a esa farmacia porque ese farmacéutico le entiende, le habla, ofrece un buen servicio al cliente. En los hospitales de Estados Unidos, por ejemplo, cada vez que se le da de alta a un paciente, se le hace una encuesta y se pregunta por la satisfacción del servicio. Entonces, todo lo que puedas hacer al respecto, vale, se toma en cuenta por los seguros de salud. Y por otro lado, si una institución entrena mucho a alguien en algún tema, y no lo pone a desarrollar esa tarea, esa institución está gastando dinero, tiempo y recursos. Por lo tanto, si hay farmacéuticos entrenados, eso se puede conectar directamente con un beneficio clínico y económico. Por eso, cuando el paciente tiene que utilizar muchos medicamentos, el servicio de salud le paga al farmacéutico para que entreviste a ese paciente, para que lo oriente, y así quizás ya no tenga que usar ocho sino seis medicamentos. Porque puede que esos medicamentos sean grartis para el paciente, pero alguien, en definitiva, los está pagando.

Currículum Vitae de Ana Hincapie

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Publicado el martes 15 de agosto de 2017

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