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Sábado 23 de Marzo de 2019

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Facultad de Enfermería de la Udelar obtiene la acreditación regional

El 7 de junio se oficializó la aprobación de la acreditación de calidad académica MERCOSUR para la carrera de Enfermería de la Universidad de la República (Udelar).

En marzo de 2017, la Facultad de Enfermería se presentó al llamado que el Sistema de Acreditación Regional de Carreras Universitarias de los Estados Partes (ARCU- SUR), realizó a través de la Comisión Ad Hoc de Acreditación (comisión dependiente del Ministerio de Educación y Cultura y creada en mayo de 2000 con la función de administrar el Sistema ARCU-SUR en Uruguay).

Al inscribirse, la Facultad se comprometía a presentar un informe de autoevaluación en base a los criterios preestablecidos por la reglamentación de ARCU-SUR. A este informe se le debía adjuntar el informe de evaluación externa (que fue realizada por un par evaluador de Brasil) y un formulario con los datos estadísticos de todos los indicadores, componentes y criterios. Luego de presentados estos documentos, se conformó el comité de pares del sistema ARCU-SUR, que se integró con tres licenciadas en enfermería, una de Chile, otra de Brasil y la tercera de Argentina y que hizo su visita de evaluación a la sede central y a la sede Salto de la Facultad de Enfermería en octubre del año pasado.

La acreditación se otorgó por 6 años en los cuales la facultad debe sostener el nivel de calidad actual en los procesos de enseñanza, la rigurosidad de la aplicación de las normas, la calidad de los docentes y la mejora de lo que es la infraestructura. Además la institución debe apuntar a transformar algunas condiciones sugeridas por el tribunal de pares de ARCU-SUR.

Los procesos de acreditación no solo dan el estatus a la Facultad de Enfermería dentro de la Universidad de la República (Udelar), una facultad nueva en el contexto de la Udelar que integra el CDC pero no tiene voto en este organismo de gobierno universitario, además la posicionan dentro del país, ya que fue la única de las dos instituciones que forman enfermeros universitarios en el Uruguay que solicitaron la acreditación en esta oportunidad, que lo consiguió, sumado a que era la primera vez que se presentaba a este llamado. También le otorgan un mayor estatus a los egresados de la carrera y facilitan el intercambio y la movilidad de estudiantes y egresados entre centros universitarios de los países miembros del MERCOSUR.

Antecedentes
En el año 2012, el Consejo de Facultad aprueba la postulación de la Facultad de Enfermería al próximo llamado de la ARCU-SUR.

El trabajo de la Facultad de Enfermería en pro de la acreditación había empezado ya entre los años 2006 y 2008, cuando la anteriormente denominada comisión de evaluación de la Facultad de Enfermería (que había comenzado a funcionar en 1998 cuando Enfermería pasó a ser Facultad), se transforma en comisión de evaluación y acreditación, y se aboca a cumplir sus objetivos que no solo apuntaban a identificar indicadores y obtener datos medibles para conocer como se estaba trabajando, sino también a instalar procesos de mejora.

La docente Miriam Costabel integra la comisión de evaluación desde el año 1998, y ha acompañado el proceso completo de trabajo que ha llevado a la Facultad de Enfermería a obtener la Acreditación. Junto con Fanny Rocha, otra de las docentes de la carrera, fueron convocadas por el Mercosur, para la elaboración de los estándares de la formación superior de Enfermería para la ARCU-SUR. Costabel integra además la comsión Ad Hoc de Acreditación como representante de la Udelar.

Este bagaje de experiencia y conocimientos con los que contaban las docentes, fue fundamental al momento de preparar a la institución con miras al llamado de acreditación, donde se comenzaron a hacer diagnósticos e instalación de procesos, iniciándose así un período de autoevaluación institucional y organización de la información con las pautas de la Udelar y los criterios de ARCU-SUR.

Autoevaluación
Para Costabel, una de las principales debilidades que tiene la Universidad y la Facultad en su conjunto y que dificultó la tarea al momento de plantearse el proceso de autoevaluación, es la falta de sistematización de la información. «En el proceso de autoevaluación hubo que construir bases de datos, sistematizar la información, y resolver el indicador con evidencias», apuntó. Para la docente, la Facultad tenia todo lo que pedía ARCO- SUR pero no lo tenía sistematizado, no todos los servicios trabajaban con la planificación estratégica. En el proceso es que las cátedras, unidades, centros y programas de la institución, comienzan a sistematizar los datos. El trabajo de acopio de información abordó una amplia gama de actividades, desde la regularización de las solicitudes de equipamiento, papelería etc, hasta la evaluación del consumo. En lo que se refiere a la docencia, se describieron los procesos definiendo sus paradigmas y sus modelos de enseñanza aprendizaje, la aplicación de protocolos para la enseñanza, levantamiento de todos los indicadores de rendimiento e instalación de algunas investigaciones que terminaron definiendo cual era la eficiencia terminal del estudiante. Esta metodología de trabajo es para la Costabel, la que permitió identificar fortalezas y debilidades de la Carrera y la institución.

Fruto del proceso de autoevaluación se elaboró el primer plan estratégico (el plan 2015 – 2019) que se hizo pensando en los procesos de acreditación y en la postulación de la Facultad a esta convocatoria y en el que se definen metas, fines y objetivos de la Facultad. Costabel valoró el involucramiento de egresados, docentes y estudiantes en estos procesos de evaluación y mejora y la adhesión de los docentes a estos cambios.

Evaluación externa
El proceso de evaluación externa previo a la acreditación convenció a la institución de la eficiencia de la metodología de autoevaluación utilizada lo que consolidó el proceso. Identificó además aspectos operativos que permitieron sacar a la luz y plasmar en el informe para la acreditación, algunas estrategias positivas que la institución tenía opacadas a sus propios ojos como el buen uso de la tecnología (plataforma EVA), el éxito que la facultad tiene en los procesos de extensión, las 150 horas de metodología científica que enfermería tiene en el plan de estudio, fortalezas que la institución no había detectado ni vislumbrado como condiciones relevantes. La facultad tiene un perfil de egresado del plan 93 con una extensa carga en método científico y con un trabajo de investigación que la institución no había visualizado y que con la evaluación externa previa a la acreditación pudo hacer patente.

Una de las recomendaciones realizadas a la institución por el evaluador externo es integrar a las sedes del interior del país, (Salto, Rivera y Rocha) en el proceso de transformación.
Ni en Rivera ni en Rocha existen todavía egresados, ya que la carrera es nueva en estas sedes, en cambio en Salto, donde la formación de licenciados en enfermería existe desde hace 20 años, desde que se funda este centro universitario, ya han habido egresos. La experiencia adquirida en descentralización por la institución en el Cenur Litoral Norte, donde docentes de Enfermería integraron la comisión directiva y durante un período el cargo de dirección, se viene utilizando para organizar las sedes más nuevas (Rocha y Rivera), donde se ha instalado un equipo de trabajo. Más allá de estas diferencias, la institución cuenta en todas las sedes con un plantel docente muy bien integrado, con profesores para las materias independientes, con una aplicación y un seguimiento del plan de estudio de la misma manera que se hace en Montevideo. Pocos son los docentes viajeros hacia la Regional Norte, sí hacia las otras sedes, si bien en el contexto y en el proyecto educativo la institución había incluido todos los datos, no así lo demás, es decir, los detalles de las personas, estudiantes, docentes y funcionarios, ni la dimensión infraestructura.

Fortalezas y Debilidades detectadas en el proceso de evaluación
Las fortalezas son para Costabel, innumerables en Enfermería, «nosotros tenemos un muy buen plantel docente, un talento humano muy significativo», señaló. La licenciada atribuye esto a que los docentes, además de enseñar, trabajan en los hospitales, con usuarios y situaciones reales, habiendo una gran demanda desde los centros de salud de esta tarea docente y estudiantil por parte de la Udelar, lo que constituye otra fortaleza de la Facultad. Un estudiante no es fuerza de trabajo pero sí fuerza intelectual, el conocimiento que recibe lo aplica en el paciente y este está atendido en forma integral.

Otra de las fortalezas de la Enfermería es que en la Udelar no se apunta solamente a la formación a través del grado, sino también del posgrado, se han creado especialidades a través de residencias, siguen en pie las maestrías que son las mismas pero se estudia y se proyecta la creación de doctorados que hasta ahora se han logrado a través de diferentes convenios con otros centros universitarios pero se sigue proyectando que existan en la Universidad de la República.

En cuanto a las debilidades, Costabel señaló que las sugerencias del tribunal de acreditación coincidieron con las debilidades detectadas por la Facultad en su proceso de autoevaluación.
Una de ellas fue el plan de estudio de grado de la carrera que data de 1993. Refiriéndose a este plan la licenciada señaló que pese a ser muy visionario, ya que prepara los enfermeros que el Uruguay necesita, requiere ser agiornado a la nueva normativa universitaria (5 años de duración de la carrera de grado) y a los cambios en el conocimiento y en los estudiantes.

El nuevo plan que ya ha sido aprobado y entra en vigencia en el 2019, apunta a formar un profesional que tenga habilidades cognitivas, destrezas en sus capacidades de análisis, de razonamiento y de pensamiento crítico, en el uso de las nuevas herramientas tecnológicas, que integre el entorno, no solamente el lugar de trabajo sino la situación de la epidemiología y de la demografía del usuario con el cual va a trabajar y sustenta la formación de un perfil más generalista (se desgravita de algunos contenidos que han pasado a las especialidades).

El edificio fue otra debilidad, ya que relacionando el número de estudianrtes con los metros cuadrados con los que cuenta la institución, estos son claramente insuficientes. La Facultad de enfermería desarrolla sus actividades en el local donado por el Estado Sueco, ubicado en la Calle Jaime Cibils. Este año la Udelar cedió a Enfermería el predio de la calle Leguizamón con lo que mejorará la situación edilicia hasta que se construya en el Parque Batlle el nuevo edificio para la institución.

Otra de las debilidades detectadas, es la falta de proyectos de investigación por parte de docentes y egresados. Costabel manifestó que todos los docentes de la Facultad, tal como establece la normativa de la universidad, cumplen tareas de docencia, extensión e investigación, pero además se ocupan de tareas de gestión. Esto, sumado a que la carrera incluye un gran número de horas clínicas (60% del total), hace que aunque el docente participe en investigación al apoyar los trabajos finales de los estudiantes, por falta de tiempo no se involucre en investigaciones propias. Este es uno de los temas que impiden que la facultad llegue a la meta que los estándares internacionales solicitan. La licenciada señaló que para transformar esta realidad se está trabajando fuertemente en la formación de investigadores y en lecto escritura científica que permita un análisis científico de las investigaciones publicadas.

Publicado el lunes 16 de julio de 2018

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