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Miércoles 18 de Setiembre de 2019

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Udelar y contaminación con plomo: trabajo continuo

En octubre de 2000 se detectó en Uruguay el primer caso de un niño con altos niveles de plomo en sangre. El Departamento de Toxicología de la Facultad de Medicina, Universidad de la República (Udelar), atendió a este niño proveniente del barrio La Teja y a los que se detectaron posteriormente con esta patología. A este trabajo se sumó la Unidad Pediátrica Ambiental (UPA), unidad docente asistencial coordinada por esta Facultad y por ASSE, que comenzó a funcionar en noviembre de 2010. El Portal de la Udelar habló con Darío Pose, Profesor Agregado de este Departamento y Coordinador de la UPA, acerca del trabajo realizado en la atención de salud de las personas con exposición ambiental al plomo.

Efectos del plomo en el ambiente
Pose refirió que el plomo afecta a la salud cuando los niveles son elevados y cuando la exposición a este metal es prolongada. Una de las complejidades que tiene la intoxicación con plomo es que ante una exposición crónica, prolongada a dosis bajas, no se observan síntomas específicos lo que hace que sea díficil de diagnosticar en el exámen clínico.

El médico sostuvo que el plomo es un metal considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un contaminante ambiental global por su potencial efecto tóxico y su extensísima difusión en el ambiente (integra parte del aire, tierra, aguas). Los ecosistemas tienen una capacidad de convivir con sustancias químicas o metales potencialmente tóxicos y esa capacidad puede verse superada cuando los niveles de alguno de estos aumentan. Añadió que la OMS ha instado a todos los países a retirar el tetraetilo de plomo de las naftas. Uruguay logró la supresión del plomo de los combustibles a través de un decreto del 2003 que se puso en vigencia en el año 2004. En ese mismo sentido se aprobó en el país una reglamentación acorde a las disposiciones de la OMS que establece el límite permitido de plomo en las pinturas.

Poblaciones vulnerables
Explicó que existen grupos poblacionales más vulnerables es decir con mayor riesgo frente a la exposición al plomo. Estos incluyen a niños cuya madre estuvo expuesta a contaminación por plomo durante la gestación o durante el período de lactancia, niños de todas las edades hasta la adolescencia, embarazadas, personas de tercera edad y con patologías crónicas.

Informó que durante la experiencia vivida en Uruguay a partir del año 2000 hubo adultos contaminados por exposición al plomo por motivos laborales, pero la mayoría de los afectados por la intoxicación con este metal fueron niños.
Algunos de los síntomas de plombemia en la infancia son: trastornos del comportamiento, del rendimiento escolar, déficit en la audición y en la visión y según el tiempo y los niveles de exposición al plomo puede aparecer anemia, adelgazamiento, disminuición de la estatura.

Pose sostuvo que hay condicionantes que explican la mayor vulnerabilidad de los niños frente a la exposición a sustancias químicas. El mayor crecimiento y desarrollo de los sistemas del organismo (inmunitario, reproductor, digestivo y nervioso) se produce en esa etapa. Eso hace que en esta fase de la vida se necesite un mayor aporte de oxígeno y nutrientes (se ingieren más alimentos y se respira más aire por kilo de peso corporal que en la edad adulta). En un niño expuesto a tóxicos como el plomo, la inhalación y absorción a través de la piel y del tracto digestivo de estas sustancia es mucho mayor que en un adulto.
Se suma a estos factores biológicos la natural curiosidad de los niños, la inconsciencia del peligro y los riesgos ambientales, y su forma de relacionarse con el mundo que los rodea (gatear, llevarse objetos a la boca).

Niveles de plomo
El médico relató que el nivel de plomo en sangre por encima del cual se diagnostica la intoxicación en un niño, ha variado a lo largo de estos años. En el año 2000 la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció que con más de 15 microgramos por decilitro de plomo en sangre, podría haber riesgos para la salud de los niños. En Atlanta, Estados Unidos, ese mismo año se empezó a sostener que con 10 microgramos ya podía haber efectos. Uruguay tomó como límite en el 2000 por una cuestión de precaución, el valor más bajo, 10 microgramos por decilitro. Añadió que en algunos países de Europa se hablaba por aquellos años de que con 5 microgramos por decilitro ya se podían ver algunas alteraciones, inmunológicas entre otras.

En los años siguientes los controles a los niños se siguieron realizando sin interrupción. En ellos cada vez se detectaron más niños con un nivel de plomo en sangre de 5 o menos de 5 microgramos por decilitro. Algunos de los factores que causaron este descenso fueron las medidas que se tomaron en Uruguay como retirar el plomo de las naftas, y limitar el porcentaje de este metal en las pinturas.

Causas de la exposición al plomo
Pose sostuvo que la presencia del plomo en el ambiente se explica por el proceso industrializador que vivió la humanidad en el que su uso tuvo una difusión masiva (algunos historiadores ubican cronológicamente el inicio de la utilización de este metal en el período del Imperio Romano). Es así que en épocas más cercanas este material se utilizó en pinturas de sales de cobre, sales para darle elasticidad a los plásticos y a las gomas, en la construcción de baterías, en soldaduras y cañerías. También se usó plomo en aleaciones con otros metales para la industria metalúrgica, en el galvanizado de las chapas, la protección de los autos (cuando no existía masilla plástica se recubría con plomo las chapas de los autos) y como componente de las naftas, entre otras aplicaciones.

Con la crisis económica del 2001 que vivió el país, aumentó la cantidad de personas que se dedicaba a reciclaje de electrodomésticos y baterías, quema de cables para extraer el cobre para vender, entre otras actividades igualmente contaminantes. Sumado a esto también creció el número de asentamientos en terrenos baldíos en los que antiguas industrias metalúrgicas de la zona volcaban sus desechos (Primus, INLASA). Estos conglomerados de viviendas precarias habian comenzado a instalarse en las décadas del 80 y 90 pero su número creció aún más alrededor del año 2000.

Pose refirió que estos contextos no fueron situaciones aisladas sino que se dieron en varias zonas de Montevideo por aquellos años y fueron condicionantes que favorecieron el aumento de casos de intoxicación con plomo registrado esos años.

Atención a la problemática en el Departamento de Toxicología
Pose manifestó que en el tema de la intoxicación con plomo aunque la situación crítica comenzó en el año 2000, el Departamento de Toxicología trabajaba desde mucho tiempo antes en temas ambientales (desde fines de 1980 funciona dentro del Departamento la Unidad de Toxicología Laboral y Ambiental). El hecho nuevo que se registró ese año fue la detección de un niño contaminado en una zona de un barrio (La Teja) que no se caracterizaba por viviendas precarias.

En ese momento desde el Departamento de Toxicología se comenzó a investigar la zona para detectar de donde provenía la contaminación para lo cual hicieron círculos concéntricos a la vivienda de este niño. En un perímetro más o menos cercano encontraron una industria metalúrgica, algunas fundiciones y trabajadores precarios que fundían metales para su venta, quema de cables para la extracción de cobre para comercializar.

Otra medida que se instrumentó fue la de las visitas domiciliarias, si en estas instancias se identificaba algún riesgo se implementaban medidas de prevención de distinto órden (indicar el lavado de manos, correcto aseo de la vivienda, no exponerse en las horas pico al aire urbano). Muchas veces de las mediciones que se hicieron en el agua o en la tierra devolvieron niveles elevados de plomo. En estos casos se concluyó que era necesario aplicar algún tipo de barrera al suelo (como la hidioxapatita, algunos tipos de pasturas o el hormigón) o hacer cambio de tierra contaminada por tierra no contaminada.

Unidad Pediátrica Ambiental
A partir de un proyecto del Departamento de Toxicología se creó la UPA que funciona desde el 2010 y coordina Pose en la actualidad. Este servicio se creó para la prevención, diagnóstico y manejo de afecciones infantiles que son causadas o exacerbadas por la presencia de contaminantes (entre ellos el plomo) en su entorno ambiental.
Pose resaltó que el equipo de salud de la Unidad trabaja con la comunidad, con los médicos del primer nivel de atención, actores sociales y organizaciones no gubernamentales de la zona. En las visitas domiciliarias van acompañados de los que luego van a seguir ese caso.

Conclusiones
El médico expresó que estos años de trabajo en la temática aportaron aprendizajes al equipo de médicos investigadores acerca de varios temas. Entre ellos la falta de planificación en algunas de las etapas de la urbanización de Montevideo. Este hecho motivó que se formaran conglomerados de viviendas en torno a plantas fabriles. «La gente iba a vivir alrededor de los lugares donde trabajaba, por lo que instalaban sus casas en lugares de mayor riesgo de contaminación». Las consecuencias de esto fueron estudiadas por la Udelar. A fines de los años 80 la Facultad de Química hizo un estudio a los niños de una zona del barrio Malvín alrededor de una industria metalúrgica. En él encontraron los primeros niños con una contaminación con metales que partía de una actividad industrial.

Para Pose la estrategia es conocer donde están los mayores riesgos y si hay alternativas de cambio (sustituir un material por otro como se ha hecho en el caso de las bombitas de mercurio que se han cambiado por tecnología Led). Sostuvo que hay otros usos de los metales contaminantes que no se pueden sustituir por otra sustancia. En esos casos es necesario saber que los productos que contienen esos metales, como celulares, electrodómésticos, baterías, entre otros, conllevan riesgos de contaminación para el ambiente al descartarlos, sobre todo por actividades como el reciclaje y la quema.

Añadió que la Facultad de Medicina, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y el Ministerio de Salud Pública trabajan en conjunto para minimizar el riesgo de contaminación ambiental, lo que no quiere decir que éste vaya a desaparecer. Señaló que si bien falta mucho el país ha hecho avances en la temática. Se creó la Red Nacional de Educación Ambiental en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura y en el marco de la Ley Nº 17.283 de Protección ambiental, aprobada en Uruguay en noviembre de 2000. En la Udelar en el 2001 se creó la Red Temática de Medio Ambiente que mantiene este tema sobre la mesa.

Pose sostuvo que hoy la sociedad uruguaya ve el ambiente como algo mucho más integral. Antes identificaba como fuentes de contaminación sólo alos basurales del barrio. «En la actualidad se entiende que hay otros focos de contaminación y las personas en general están mucho más preocupadas y atentas a ello, se está tomando una conciencia ambiental».

El médico concluyó que aunque hay un progreso en la temática a partir de las medidas que se han tomado y el trabajo del equipo de salud, la problemática de los contaminantes incluyendo el plomo, sigue en vigencia hoy. «Cuando uno habla de sustancias químicas tiene que tener el concepto de que vamos a convivir siempre con las sustancias químicas, lo que tenemos que saber es como convivir saludablemente».
Publicado el viernes 16 de agosto de 2019

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