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Lunes 14 de Octubre de 2019

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Kliksberg: «vivimos en una de las épocas de mayor incertidumbre de la Historia»

El lunes 9 de setiembre, Bernardo Kliksberg dictó el seminario «¿Hacia dónde va el mundo? Principales macro tendencias. El rol de una universidad pública democrática e inteligente» en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración. El conferencista fue invitado por el Prorrectorado de Gestión Administrativa de la Udelar.

En la ocasión, el prorrector de Gestión Administrativa de la Udelar, Luis Leopold, afirmó que se encuentra trabajando en una transformación organizativa y cambios en el modelo de gestión de la Universidad. Desde el Prorrectorado se organizó la actividad porque consideraron valioso el aporte de Kliksberg para generar intercambios y plantear «una perspectiva que integre, articule y ponga en diálogo a las distintas capacidades humanas que la Universidad tiene, particularmente las técnico-administrativas y las académicas»

Al comenzar, Kliksberg recordó y agradeció el asilo que obtuvo en Montevideo y la Udelar durante la dictadura argentina. Señaló que preguntarse hacia dónde va el mundo es una de las reflexiones casi imposibles, pero es imposible también no planteársela, pues vivimos en una de las épocas de la Historia de mayor incertidumbre respecto al futuro. Esta incertidumbre llega a través de muchísimos indicadores, como la incapacidad de predecir escenarios y la mayor parte de los cambios muy agudos que hubo en los últimos diez años a nivel tecnológico y político, por ejemplo. «No estaba en ninguna perspectiva hace diez años que tendríamos a presidentes como Trump y Bolsonaro al frente de grandes países, ni que tendríamos a Greta Thunberg encabezando una lucha por la defensa del planeta, ni que íbamos a tener un mundo que se está autodestruyendo a esta velocidad», explicó.

Aclaró que si bien siempre hubo cambios, han variado los patrones de cambio y los paradigmas. La incertidumbre deriva de la complejidad de planificación a mediano y largo plazo. En este sentido, citó un artículo de Edgar Morin, titulado «El astro errante», que plantea que la Tierra es un astro errante en el espacio, arraigado de tecnologías nuevas, innovadoras, pero el timón está a la deriva, a pesar de que debería ser conducida por los líderes hacia rumbos seguros vinculados al sentido de la vida. Es entonces «una especie de Titán con productos tecnológicos, pero no sabe a dónde va, si se va a hundir o mantener un curso razonable. Es un escenario donde la ética está completamente ausente».

Ante dicho escenario, afirmó que hace falta recuperar pensamiento inteligente para combatir la incertidumbre, y en cierto sentido, esa es la idea de la Universidad al proyectar crear una escuela de gobierno que ayude a gobernar la institución. «El pensamiento inteligente es el único que puede gobernar bien», sostuvo.

A continuación enumeró tres tendencias macro en el mundo actual: la incertidumbre sobre «qué llegará antes, si la destrucción del planeta o el desarrollo de las energías limpias y la lucha por defenderlo»; los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas (ONU) hacia 2030; y la discriminación de la mujer.

Ética
Respecto a la primera, señaló que deben considerarse los últimos acontecimientos desde una perspectiva medioambiental. Por ejemplo, el huracán Dorian, que destruyó las islas Bahamas por completo y fue el más potente de la Historia. «Aumentó dramáticamente la potencia de estos fenómenos y cada vez lo serán más por la confluencia de desequilibrios ecológicos estructurales», como la elevación del nivel del mar, ligada al calentamiento global que produce deshielos. También hizo énfasis en los incendios en la Amazonia, que marcaron un récord de 24.000 desde enero hasta agosto de 2019, es decir, 100% más que el año pasado. Recordó que el 20% del oxígeno del planeta depende del Amazonas, que además es selva sumidero de dióxido de carbono y, por tanto, sin esa absorción el calentamiento global sería aún peor.

Indicó que hay fuerzas proambientalistas crecientes, tales como partidos políticos y redes en Europa que captaron los votos de los jóvenes preocupados por esta problemática. Sin embargo, coexisten con los intereses de los emisores de efecto invernadero, que en algunos casos, afirmó, falsean datos sobre la contaminación que generan. Dentro de los proambientalistas, citó el caso del exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg quien tiene «una agenda interesante de temas ecológicos», y sostiene que la lucha contra los negadores del cambio climático debe hacerse de igual a igual, es decir, así como ellos hacen lobbying ante los gobiernos, la única forma de enfrentarlos es crear lobbies en la dirección contraria, pro medioambiente. Es así que creó una fundación para financiar la concreción de los lobbies proambientalistas.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, votados en Asamblea de la ONU en 2015 y proyectados hacia 2030, abarcan: terminar con la pobreza extrema, con el hambre, la maternidad infantil, la discriminación de la mujer, y trabajar en aspectos vinculados al medio ambiente y los derechos humanos. Las metas propuestas fueron decididas a partir de una gran consulta a la opinión pública: se hizo una encuesta a 15 millones de personas, incluyendo a aquellos que no tienen acceso a internet y por tanto la hicieron en forma oral. La meta central, la más votada en la encuesta fue reducir la desigualdad a nivel mundial.

Igualdad
En julio de 2019, el secretario general de la ONU, António Guterres, presentó un informe que señalaba el avance «muy lento» y la falta de voluntad de los países miembros en la concreción de las metas planteadas. A partir de las cifras que presentó, se concluye que la pobreza extrema no va a erradicarse para 2030, pues hay actualmente 736 millones de pobres extremos. Este tipo de pobreza se da tres veces más en zonas rurales que urbanas, y afecta más a niños y mujeres. El 40% de la población mundial no tiene un lavabo con agua y jabón en su vivienda, y 4 mil millones de personas no tienen una instalación sanitaria adecuada. 55% de la población mundial tampoco tiene acceso a protección social, el 61% de los trabajadores son informales, y el 20% de los jóvenes del mundo están fuera del sistema educativo y del mercado laboral.

Respecto a la meta de erradicar el hambre, Kliksberg indicó que actualmente el mundo produce alimentos que podrían satisfacer las necesidades de 11 mil millones de personas, y tiene una población de 7200 millones. No habría entonces ningún motivo para que haya personas pasando hambre, sin embargo son 824 millones, la mayoría de ellas niños y mujeres embarazadas. Destacó el ejemplo de Argentina, donde el 30% de los niños no toman leche, no acceden a ella.

Según Kliksberg, «las metas de desarrollo sostenible requieren quién las pelee en la calle», y poniendo como ejemplo el caso de Puerto Rico, afirmó que «cuando se logra movilizar al 3,5% de la población para que salga a manifestarse, se producen cambios».

Sobre la tercera macro tendencia, en el último Foro de Davos se informó que la discriminación salarial por género es de 30% por igual trabajo y responsabilidad, y se proyectó que se alcanzará la igualdad de género en este aspecto dentro de 202 años. En este sentido, citó a Manuel Castells, quien plantea que las mujeres que se dedican al hogar normalmente son llamadas en la sociedad «las mujeres que no hacen nada», y desde el punto de vista de la economía es claro que no se le da ningún salario ni valor a criar niños. Sin embargo, dice Castells, «si las mujeres que no hacen nada dejaran de hacer esa nada, todas las ciudades se paralizarían». Detrás de todo esto está la prevalencia de la cultura machista, enfatizó Kliksberg y se preguntó cuál sería el PBI mundial si la mujer tuviera un rol igual al del hombre.

Al finalizar el seminario, brindó una visión un tanto más esperanzadora y afirmó que «estamos empezando a salir del espejismo de que la tecnología nos va a salvar de todo, pero cuidado, debe ser la tecnología bien entendida y en manos éticas». La verdad, indicó, está del lado de los desposeídos, de quienes piensan que debe haber igualdad de oportunidades para todos y que el cuidado de la naturaleza es una cuestión moral. «Al centro de esta movilización debe haber un proyecto integral por un mundo con crecimiento económico en todas partes, donde el parámetro fundamental para saber si las políticas son las indicadas sea la ética, el sentido final de la vida», concluyó.

Kliksberg es economista, sociólogo, contador público, profesor, escritor, consultor y asesor. Pensador reconocido sobre temas económicos, sociales, y organizacionales.
Se desempeña como asesor principal de la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y director del Fondo España-PNUD Hacia un desarrollo integrado e inclusivo en América Latina y el Caribe.

Es autor de más de 60 libros y centenares de trabajos sobre diversas áreas del desarrollo, responsabilidad social empresarial, alta gerencia, capital social, lucha contra la pobreza, ética y economía. Su obra más reciente es el best seller internacional Primero la gente, escrita con el premio Nobel de Economía Amartya Sen. Ha sido asesor de más de 30 países y de instituciones como la Organización de Naciones Unidas (ONU), Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Organización Internacional de Trabajo (OIT), Organización Panamericana de la Salud (OPS), entre otros.

Publicado el jueves 19 de setiembre de 2019

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