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Sábado 25 de Enero de 2020

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Investigadores de Udelar trabajan en el control del ambiente productivo de la lechería

Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC 28/11/2019El 28 de noviembre se realizó una jornada de presentación de resultados del proyecto «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo», en la Estación Experimental “Dr. Mario A. Cassinoni” (EEMAC) de la Udelar. La jornada contó con la participación de más de 200 productores y técnicos del sector lechero, quienes se interesaron además por los fundamentos del proyecto: por qué desarrollar este tipo de investigaciones y en qué aspectos se espera que aporten los resultados.

El Portal de la Udelar dialogó con el docente e investigador de Facultad de Agronomía Pablo Chilibroste, sobre el desarrollo de esta investigación, además de la crisis actual y el futuro de esta actividad en Uruguay. Chilibroste es profesor titular del Departamento Producción Animal y Pasturas de esa facultad y también coordinador de la Red Tecnológica Sectorial de la Leche.

El proyecto «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» es uno de los promovidos por la Red Tecnológica Sectorial, que es un acuerdo público-privado conformado por la Udelar, CONAPROLE, el Instituto Nacional de la Leche (INALE), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), y LATU, instituciones que acordaron priorizar agendas de investigación sobre el sector lácteo y en especial sobre temas vinculados al desarrollo de los sistemas de producción. Además de este proyecto, que comenzó en marzo de 2019, la Red desarrolla investigaciones en el Centro Regional Sur (estación experimental de Facultad de Agronomía en Juanicó, Canelones), predios comerciales y en INIA La Estanzuela (plataforma Proyecto 10MIL).

Por una producción sostenible
Chilibroste explicó que el proyecto se centra en la intensificación sostenible de la lechería uruguaya. Esta temática requiere un abordaje integrado de aspectos productivos, económicos, pero también ambientales y sociales. Cuando se busca intensificar los modelos de producción de leche pastoriles como el nuestro los animales no siempre pueden estar en pastoreo: la cantidad de pasto es limitada y si aumenta la cantidad de vacas por hectárea, la pastura disponible para cada una se reduce. A esto se agrega que Uruguay tiene una estacionalidad muy marcada en la producción de pasto, por tanto en la intensificación se detecta que cada vez más los animales están fuera del pastoreo y reciben alimentos suplementarios. Es así que, según Chilibroste, empieza a ser más importante entender cómo funciona este subsistema que complementa al pastoreo tradicional.

El investigador señaló que en Uruguay siempre hubo pastoreo con suplementación; tradicionalmente se suplementaba dentro de la sala de ordeñe pero luego se comenzó a agregar suplementación con forraje y ensilaje. Esta se realiza afuera de las salas, y para hacerlo los productores utilizan distintas formas, modelos e infraestructuras, con resultados diversos. Chilibroste indicó que la lechería uruguaya llegó a un punto en que necesita información más sólida y precisa sobre esta forma de producción; por eso el proyecto investiga cuánto se puede invertir y qué retorno tendrá una inversión con una mirada muy integral, que contempla en qué condiciones se produce o no más leche, si mejora su calidad industrial y su rendimiento cuando se utiliza para fabricar otros productos, si el bienestar de los animales y su confort es mejor o no, y si están más saludables, entre otros aspectos que hacen a la sostenibilidad del sistema y a cumplir con las exigencias de funcionamiento, de bienestar animal, de calidad del producto, de estabilidad en la producción, etcétera. También incluye una evaluación económica: determinar «cuánto cuesta» es esencialmente conocer el costo de la inversión, luego del mantenimiento y la operación.

Actualmente el proyecto se instaló en EEMAC para controlar el ambiente que rodea a los animales cuando están recibiendo suplementos con forraje y ensilaje. Se prepararon instalaciones en las que se aísla a los animales del barro y del estrés calórico, que son los dos eventos de más impacto en la lechería. Si llueve mucho y queda barro en el ambiente, esto afecta a los animales que deben comer y transitar allí, y en verano están expuestos a las variaciones de temperatura a pesar de que puedan acceder a sitios con sombra. En las instalaciones para este proyecto no hay barro y cuando hace calor los animales cuentan con ventilación y aspersión, a modo de controlar el estrés calórico. Chilibroste explicó que el grupo de investigadores está comparando esa situación con la que ocurre cuando están expuestos al aire libre para saber cuánto está en juego en ese tipo de decisiones.

Además de la eficiencia, señaló que desde el proyecto preocupa que Uruguay como país exportador tendrá que documentar cada vez más y mejor qué es lo que hace para respaldar su producción mediante el sistema a cielo abierto. El mercado de Uruguay para la leche es el mundo, pero dentro del territorio también cada vez hay más presión y exigencia para saber en qué condiciones se generan los alimentos. En la investigación también hay un componente vinculado al estudio del confort animal y las condiciones en que viven los animales.

Respecto al impacto medioambiental de la lechería, los investigadores están analizando la huella de carbono, la huella del agua, y más adelante también estudiarán los niveles de la emisión de metano. Los sistemas que controlan el ambiente tienen la capacidad de recolectar las heces y la orina de los animales de modo que no quede distribuida de cualquier forma, lo cual da la posibilidad de reciclar nutrientes para utilizarlos como fertilizantes y evitar así los compuestos químicos. Chilibroste agregó que los distintos actores del sector están «muy compenetrados con lo que se está haciendo», y así se pudo comprobar en la jornada del 28 de noviembre.

Tiempo de crisis
La lechería se encuentra en una crisis extensa desde 2015. El problema fundamental, explicó, es la caída del precio internacional de los lácteos. Han aparecido en el mercado internacional otros exportadores fuertes como Estados Unidos, Europa y Oceanía, que distorsionan rápidamente el mercado porque se manejan con exportaciones en volúmenes muy grandes. Al mismo tiempo, nuestro país se encareció en mano de obra, energía y costo de vida en general, lo que fue «un mix que estranguló a los productores». Muchos de ellos están sobrellevando esta situación en base a mejora de eficiencia. Los investigadores estudiaron si los productores que habían apostado a la mejora de la productividad sobrepasaron mejor o peor la crisis, y la información es concluyente: quienes apostaron a incrementar su productividad en base al aumento de la cantidad de vacas por hectárea, sin comprometer la cantidad de leche por vaca, han tenido mejores resultados. Pero esos resultados apenas han amortiguado la caída del mercado internacional, por eso es un sector que todavía está en crisis y está buscando cómo encontrar un nuevo ciclo de acumulación.

El sector involucra a aproximadamente 3500 productores, 8000 trabajadores familiares y unos 6500 trabajadores asalariados. «Es el medio de vida y de desarrollo de muchas familias en Uruguay y ese capital social de alguna forma se viene erosionando, porque hace 30 años había 7600 productores de leche», señaló Chilibroste. Parte del efecto de la crisis es que se pierden productores, sin embargo no se pierde cantidad de leche porque se da un proceso de reconversión productiva y las producciones son cada vez más grandes y eficientes.

La lechería se desarrolló históricamente alrededor de Montevideo, pero a partir de los años ochenta Uruguay excedió las necesidades de leche fluida, empezó a trabajar para exportar, y desarrolló cuencas más alejadas de la capital. La cuenca lechera, donde están la mayor densidad de productores, incluye a Colonia, San José, Florida, Canelones, y un poco de Maldonado. Pero también hay lecherías en Soriano, Río Negro, Paysandú y Salto, además de Rocha y un poco menos en Treinta y Tres. Alrededor de cada ciudad departamental hay siempre alguna lechería, pero quizás todavía cumpliendo un rol en la venta de leche fluida o de leche cruda de bajo costo.

Equipo de la Udelar
En este proyecto trabajan docentes e investigadores del Departamento de Producción Animal y Pasturas de Facultad de Agronomía; los grupos de Rumiantes, de Metabolismo y Reproducción y de Bioquímica de la Facultad de Veterinaria; el Instituto de Computación de la Facultad de Ingeniería, y la Facultad de Química a través del Polo Agroalimentario Agroindustrial radicado en EEMAC. Asimismo, se hace énfasis en la participación de estudiantes de maestría y de doctorado, y algunos estudiantes de grado hacen sus tesis allí. Directamente trabajando en el proyecto hay aproximadamente 25 investigadores de distintas áreas de la Udelar, con estudiantes de posgrado también. La Red involucra la interacción y discusión de unos 50 investigadores de distintas instituciones incluidos INIA y LATU.

La Udelar, enfatizó, tuvo un involucramiento muy bueno en el armado de esta Red, que como resultado abrió un espacio donde los estudiantes se forman en un modelo de trabajo en red, transitan entre distintas disciplinas, instituciones, experimentos, investigadores y grupos de personas. «Algunos quedarán trabajando en las instituciones de la Red, otros en el sector privado, o quizás en el gobierno, pero es gente que ha desarrollado una gran capacidad de moverse, de no quedarse encerrados en su casillero, y eso es un valor intangible pero personalmente tengo la convicción de que es muy importante para el Uruguay en su conjunto», opinó.

Por último, concluyó que nuestro país debe seguir apostando por la lechería debido al valor social y económico que tiene. Comentó que se han hecho estudios sobre el impacto de las cadenas productivas, desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de Presidencia de la República por ejemplo, que concluyeron que cada dólar o peso que se invierte en lechería se multiplica por siete en el funcionamiento de la economía cuando se analiza la actividad que genera incluyendo servicios, consumo, acceso a sociedad médica por parte de los trabajadores, etcétera. Para el investigador la lechería «es muy civilizadora», comparada con otras producciones. «Es un sector muy dinámico y a la vez muy tradicional, que afinca a la gente al campo, y también tiene el desafío de cómo reproduce su tradición y hace la producción atractiva para los jóvenes. No tengo dudas de que al Uruguay le conviene tener un sector lechero fuerte», afirmó.

Publicado el martes 3 de diciembre de 2019

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Foto: UCUR Pablo Chilibroste. Foto: UCUR Pablo Chilibroste en jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Pablo Chilibroste en jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Pablo Chilibroste en jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo». Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Pablo Chilibroste en jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC, 28/11/2019 Jornada «Cuánto paga y cuánto cuesta el control del ambiente productivo» de la Red Tecnológica Sectorial de Lechería. Foto: Cecilia López, Unidad Difusión EEMAC 28/11/2019
 
 

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